Mostrando entradas con la etiqueta comunicación social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación social. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de octubre de 2018

Trabajo 3: Subsidios estatales, compromiso con la mediocridad


No estoy completamente en contra de los subsidios. Ayudan a la gente sin la capacidad económica a surgir en un momento determinado, pero a largo plazo nos hace mediocres.

Como ciudadanos creemos que lo que se nos da es un derecho y es obligación gubernamental.

Eso hace que nos convirtamos en parásitos sociales y en un lastre para que crezcamos. Porque no hacemos nada para no recibir lo que se nos da, convirtiéndonos en virtuales limosneros.

Pero el subsidio focalizado, sí ayuda. Va directo a quien lo necesita.  Llega a aquellos panameños y panameñas que por sí solos no pueden, y mejoran la vida de quienes con ese dinero logran emprender para sacarle provecho y multiplicar en beneficios lo que se da.

El subsidio al futuro, no va a desaparecer, ya que, como política de estado, ningún gobierno en su sano juicio político se va a dar el lujo de perder adeptos, por ahorrarse unos milloncitos, que además no son de ellos.

Esto nos proyecta un triste futuro, porque mientras estos panameños y panameñas lo requieran, pero no comprendan que esa ayuda no será perpetua y que deben prepararse, van a estar siempre con la mano estirada dispuesta a recibir lo que sea a cambio de su vida o su voto, no saldrán del pauperismo en el que seguirán sumados.

Pero eso lo digo solo por joder…

jueves, 6 de septiembre de 2018

Trabajo 1: Maten al mensajero


Wikipedia, la página que todos creemos, pero que debemos tener cuidado en lo que vemos en ella dice, que No maten al mensajero es una es una frase metafórica que se refiere al acto de culpar a una persona que trae malas noticias en vez del autor de las mismas. 

Y continua diciendo “Una versión moderna de la expresión se puede apreciar cuando las personas culpan a los medios de comunicación por traer malas noticias sobre una causa, persona u organización favorecida, entre otros. El hecho de que matar al mensajero es una respuesta emocional momentánea hacia noticias no bienvenidas prevalece, pero no es un método muy efectivo para mantenerse bien informado”.

O sea que nosotros, los periodistas profesionales, quedamos en el medio de una situación en donde los supuestos acusados nos acusan y demandan, pero no esgrimen de igual manera y con toda fuerza sus verdades ante la justicia.

Maten al mensajero, pareciera el accionar de defensa de aquellos que creen que acabando con quien informa, acaban con sus acusaciones, se vuelve inocentes y limpian sus imágenes.

No hay problema… Maten al mensajero! De todas formas el mensaje llegará, la información se sabrá y quien tenga que pagar… pagará.

Pero no me crean a mí, porque esto lo digo… Solo por joder!

lunes, 1 de junio de 2015

Una corriente de nuestra opinión

En el barrio dirían que estamos formando bochinches, que estamos regando bolas, pero acá en las Ciencias de la Comunicación eso es crear corriente de opinión.

Lo cierto es que de un lado o de otro, con alevosía o sin intención lo que queremos es determinar que la gente hable, siga o tenga una tendencia creada por nosotros.

Y si somos buenos... seremos mejores comunicadores?

Yo creo que si, pero... PERO si nos creemos dioses de la comunicación entonces no dejaremos de ser los bochinchosos, los lenguilargos  o los boleros de un periodismo que pienso que superamos hace mucho tiempo.

Pero eso lo digo, solo por joder.