La discusión de lo que fue primero una ley para permitir el matrimonio entre las personas del mismo sexo, y que luego devino en una ley para evitar el "bullying gay" se simplifica con la frase "Me respetas, te respeto".
Porque al final del día o de la noche, según de donde venga... lo que todos apreciamos, queremos y deseamos, es tener los mismos derechos, las mismas seguridades y el mismo cuidado de la sociedad.
No puede ser, aunque lo es, que algunos cuidadanos seamos de segunda, otros de primera y los menos, de tercera.
No puede ser que la justicia atrapa al que no tiene, pero al que tiene, aunque sea amigos, a ese no le llega con tanta rapidez.
No puede ser, que yo tenga unos derechos y el panameño/a que está a mi lado, cuyo voto vale igual cada 5 años, no pueda igualarse a mí en derechos y deberes, porque es gay.
Pero eso lo digo... solo por joder!