Lo primero que oímos era que iban a pedir el derecho a la igualdad para lograr que se aceptara el matrimonio entre seres del mismo sexo, como legal en Panamá.
Algo pasó.
De repente era para que, quienes discriminaran contra las personas homosexuales, bisexuales, transvestis, transexuales.... y todas las combinaciones que usted se le ocurra y quiera formar, fueran multadas, entre otras cosas.
Para algunos se perdió el momentum...
Para otros el momentum, no había llegadum...
Cierto es que aprovechando el calor que produjo que la Corte Suprema de los Estados Unidos de América declarará que es parte de los derechos humanos del hombre... y de la mujer elegir con quien desea estar, vivir y convivir, como es su derecho a elegir religión, vivienda, vestido, etc., por eso no se le podía poner cortapisas a ese derecho y se aceptaba y obligaba a todos los Estados a aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Es un derecho... no vea más allá. Porque si lo vemos más allá, entonces vienen las confrontaciones. Si lo vemos más allá, se pierde el argumento esencial: es un derecho de todo ser humano...
En Panamá, se acobardaron, lo pensaron mejor, no quisieron más polémica. Lo cierto es que seguimos siendo un país de mente de tercer mundo. Lejos estamos de los europeos, muy, muy, muy. Y ya dije muy, lejos. Pero peor estamos cuando nos comparamos con América Latina.
Eventualmente, no sé si hoy, mañana, en unas semanas, meses o años, alguien o alguienes se van a dar cuenta que al igual que la libertad de expresión, no le podemos quitar, disminuir o suprimir el derecho que tiene todo hombre y mujer, como ser humano, de elegir con quien o quienes quiera estar, vivir y convivir.
Pero eso solo lo digo... por joder.