Un sombrío panorama de violencia
vivimos, día tras día, con noticias de muertes, tiroteos, robos y el tráfico de
drogas. Nadie está a salvo, desde los bebés hasta los ancianos, todos somos
potenciales víctimas de esta oleada de violencia. Pareciera que nos hemos
convertido en blancos móviles para aquellos que buscan diversión a través de la
violencia armada, y lo más desgarrador es que las acciones solo se toman en
cuenta cuando ya se ha cobrado una vida.
Nos encontramos atrapados en un ciclo
sin fin, donde se detiene a sospechosos e incluso a culpables, pero ya es
demasiado tarde para las víctimas. Como dice la canción, "lo que pasó,
pasó", y no hay forma de retroceder en el tiempo para devolver la vida o
la salud a quienes han sufrido la violencia.
La gente decente se siente tentada a
esconderse y a no salir, conscientes que somos objetivos móviles en medio de
esta criminalidad. Quedamos atrapados en nuestros propios hogares, viviendo una
especie de encierro autoimpuesto para mantenernos a salvo. Pero algo no cuadra
con la imagen que se proyecta de la realidad.
Preferimos vivir condenados, en
nuestras casas, que enfrentar el riesgo de morir en libertad. No debemos
resignarnos a vivir en un mundo donde el miedo y la violencia son la norma. Es
hora que las autoridades sean firmes y efectivas para restaurar la paz y la
seguridad en nuestras comunidades, porque la vida no debería ser una ruleta
rusa.
Pero eso lo digo solo por joder…!
(OPRTV-3)